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Alergia en invierno

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Durante los meses de invierno, el tiempo húmedo favorece el crecimiento de los hongos pudiéndose sufrir alergias de tipo respiratoria, conocida comúnmente como alergias de invierno.

Las esporas en el interior de las viviendas proceden del exterior o de posibles focos de crecimiento interior. Por ello hay que prestar especial atención a las zonas de la vivienda que son propicias al crecimiento de moho y humedad, pues son posibles focos que favorecen la aparición de reacciones alérgicas durante los meses de invierno.

Por otra parte, el polen también está presente en invierno, y no solo en primavera como suele creerse. Finales de enero, febrero y principios de marzo son los meses en los que se producen más alergias de invierno provocadas por los pólenes de cupresáceas, como cipreses y arizónicas, típicos setos de jardín. El aumento de estas plantas en hogares y parques hace que el número de afectados por la alergia durante el invierno vaya en aumento.

Recomendaciones

  • Mantener lo más seco posible el cuarto de baño (duchas, mamparas, toallas, …)
  • Reducir en lo posible los niveles de humedad en la casa (uso de deshumidificadores).
  • Ventilar diariamente las habitaciones: aunque haga frío, conviene abrir las habitaciones al menos 5 minutos.
  • Revisar los filtros del aire acondicionado y otros elementos de calefacción.
  • Si se tienen plantas en el interior de la casa, vigilar el estado de las hojas y de la tierra, controlando la presencia de putrefacción o formación de hongos.
  • Evitar los paseos por parques, jardines y zonas de urbanizaciones con alta densidad de arizónicas.
  • No descuidar el aseo personal durante el invierno aunque sudemos menos: de esta manera evitaremos la acumulación de alérgenos.

Ahora ya sabes que una reacción alérgica puede llegar también en invierno. Conoce más sobre la alergia estacional y estarás siempre listo para combatirla.