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Alergia a los ácaros

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¿Qué son los ácaros?

Los ácaros son pequeños arácnidos que viven en nuestro alrededor y se encuentran en el polvo doméstico. Se alimentan de nuestras células muertas y de cualquier tipo de proteínas del ambiente.

Las especies de ácaros causantes de la mayoría de las alergias son aquellos que podemos encontrar en las viviendas y espacios cerrados, también conocidos como ácaros domésticos pertenecientes a la familia Pyroglyphidae.

En las viviendas, los ácaros conviven con el hombre alimentándose principalmente de las descamaciones de su piel. Sus condiciones óptimas de desarrollo son temperaturas (entre 25ºC y 30ºC) y humedad elevadas. Por ello, podemos encontrarlos principalmente en los colchones, cojines y sofás. 

¿Qué es la alergia a los ácaros del polvo?

La alergia, también conocida como reacción de reacción de hipersensibilidad tipo I se produce principalmente por una reacción exagerada de nuestro sistema inmunológico cuando entra en contacto con alguna determinada sustancia (alérgeno), dando como resultado a una serie de síntomas fácilmente detectable.

En este caso, son los ácaros del polvo, estos pequeños arácnidos, los causantes de la reacción alérgica.

Síntomas

En muchas ocasiones, detectar los síntomas de alergia a los ácaros resulta bastante intuitivo, a continuación exponemos algunos de los más comunes y habituales:

  • Rinoconjutivitis.
  • Moqueo
  • Picor nasal
  • Estornudos
  • Picor de ojos
  • Ojos rojos
  • Aumento en la producción de lagrimeo
  • Dificultad respiratoria
  • Picazón de la piel
  • Dificultad respiratoria

¿Cómo combatir los ácaros del polvo en el hogar?

  • Usar regularmente el aspirador (preferiblemente los dotados con filtro anti-ácaros).
  • Los sistemas de aire acondicionado deben ser cerrados o dotados con un filtro de aire que deberá cambiarse frecuentemente, al menos cuatro veces al año.
  • Para no respirar el polvo que se levanta mientras se limpia, tenemos que utilizar un trapo húmedo y usar una mascarilla que proteja boca y nariz.
  • Evitar todo objeto que pueda atrapar el polvo, sobre todo en el dormitorio. Por ejemplo: moquetas, alfombras, cortinas, tapicerías de tela, objetos decorativos en la pared, tapetes, cuadros y libros.
  • Utilizar fundas anti ácaros para el colchón y la almohada.
  • Lavar sábanas y mantas con agua caliente (a más de 50ºC) al menos una vez a la semana.
  • Reducir la humedad relativa de la casa en lo posible. Puede ser útil el uso de deshumidificadores.
  • Limitar la cantidad de juguetes de peluche, siendo conveniente lavar estos últimos con agua caliente al menos una vez por semana.

Los ácaros son unos de los responsables de las alergias de interior más frecuentes, pero no son los únicos. La humedad y el moho pueden también ocasionar fuertes reacciones alérgicas.